domingo, 5 de marzo de 2017




La reforma fiscal de Trump amenaza el pacto tributario de Peña Nieto

El Gobierno mexicano se comprometió a no mover los impuestos a las empresas

Ante la inminente reforma fiscal de Trump, el Acuerdo de Certidumbre Tributaria, mediante el cual el Gobierno se comprometió a no mover las tasas de los impuestos, es insostenible. Si no se hace nada se corre el riesgo de que multinacionales mexicanas se vayan del país, según advierten expertos fiscales. México no solo se debe preparar para enfrentarse al nuevo entorno de la relación comercial con Estados Unidos, sino que también hay que ir preparando el terreno fiscal, aseguran estas fuentes consultadas.
Para conocer las consecuencias para México de una posible revolución fiscal de la nueva Administración en Estados Unidos y que puede estar lista en agosto, El Universal consultó a abogados especializados en asuntos tributarias, a los representantes de Hacienda en México, fiscalistas y analistas de Moody's. Así, la presidenta del Colegio de Contadores Públicos de México, Rosa María de la Cruz, dijo que ante medidas extraordinarias se requieren soluciones extraordinarias.
"El pacto ya no puede mantenerse y tendrían que pensar en algo para hacer frente a esa reforma, porque se está pensando en bajar las tasas de impuestos para empresas y personas físicas; probablemente vamos a tener una afectación en las inversiones y que haya una fuga de capitales", alertó.
El abogado fiscalista de la firma internacional Procopio, Enrique Hernández, advirtió de que las empresas multinacionales mexicanas como Bimbo serán las más afectadas con el impuesto del 20 por ciento que se pretende imponer a los corporativos. "Es un mito que el impuesto fronterizo será solo para las importaciones mexicanas, será para todos los países", apuntó. Además, si baja la tasa del gravamen que se aplica a los corporativos al 20 por ciento como un incentivo fiscal, tendría efectos sobre México que grava con el 37 por ciento contemplando el 10 por ciento sobre dividendos a las empresas.
Si no se revisa el esquema tributario mexicano para ese tipo de contribuyentes, pueden trasladar sus operaciones a Estados Unidos, porque sus costos se les encarecerán en su propio país. Hernández considera que esto obligará a México a bajar el impuesto sobre la renta (ISR) para las empresas en un contexto en el que no hay margen para las finanzas públicas. Así, el Gobierno tendrá que ser más eficiente con el gasto público.
Por su parte, para la socia de política fiscal de PwC, Brenda García, si se reduce la tasa corporativa en Estados Unidos como se ha dicho, desde luego México quedaría en un escenario poco competitivo. Si se implementa el famoso BAT (Border Adjustment Tax), necesariamente se tendrían que buscar medidas para compensar o minimizar el riesgo para las grupos empresariales. Esta experta asegura que de acuerdo con información recabada, prevén que esta reforma puede ser aprobada a finales de este año o principios de 2018. "Pensamos que el Gobierno mexicano podría emitir medidas vía un decreto o una reforma fiscal que involucre al Congreso", pero recordó que el Gobierno federal ha dicho que puede haber "medidas espejo" y, aparte, dará un tratamiento preferencial en las Zonas Económicas Especiales.
Lo preocupante, advirtió, es que los incentivos o la reducción de impuestos implican menores ingresos, que obligarán al Gobierno a ver la forma de cubrirlos a través de un déficit o de otras fuentes de ingresos para compensar. Una opción puede ser un gravamen generalizado al consumo, que es económicamente mucho más recomendado porque genera menos distorsiones, pese a sus efectos regresivos y que políticamente "es muy difícil" considerando que 2018 es un año electoral.

Una caída del 1%

Por su parte, desde Moody's advierten de que el BAT puede oscilar entre el 20 y el 35 por ciento y prevén que en el peor de los escenarios provocaría una caída de más de 1 por ciento de la economía mexicana. El analista soberano de México, Jaime Reusche, dijo que dependerá de cómo reaccionen nuestras autoridades. Si es necesaria otra reforma mexicana, mencionó que se debe tomar en cuenta que hay un nivel muy alto de informalidad en la economía, que habla de que puede haber una ampliación de la base tributaria. Dado los avances en consolidación fiscal, estimó que se pueden mantener si hay un mejor control del gasto corriente como se moderó en 2016.
Desde el Gobierno de Peña Nieto, de momento, el que ha hablado ha sido en una entrevista radiofónica el ministrio de Asuntos Exteriores, Luis Videgaray, impulsor del Acuerdo de Certidumbre Tributaria cuando era secretario de Hacienda. Videgaray dijo que México estaría abierto a revisar la política tributaria si el plan fiscal de Estados Unidos afecta a los mexicanos. No se respondería con el mismo ajuste a las importaciones norteamericanas porque eso lastimaría al consumidor mexicano, aseguró.

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