“Risen” o “La
Resurrección de Cristo” es una película que se estrena por Semana Santa en toda América Latina.
Relata la conmovedora historia de Clavius, un tribuno romano a quien Poncio
Pilato le pide encontrar el cuerpo de Jesús que desapareció de la tumba donde
fue sepultado luego de su muerte en la Cruz, para así callar las voces de
algunos que murmuran sobre su posible resurrección.
Comienza así
una aventura en donde la razón se encuentra con el Misterio, con lo inexplicable,
que acaba por convertir a un no creyente en testigo ocular de la resurrección
de Cristo.
La película
en ningún momento obliga a creer lo que ves, sino que invita a que cada uno
saque sus propias conclusiones sobre lo que ocurre. De la misma manera, la
decisión de acoger o no la resurrección en mi vida no la puede tomar nadie más
que yo, algo que Clavius muestra claramente.
La acción de
Dios en el corazón de Clavius ya se manifestaba desde antes de que se le
pidiera ir en busca del “cadáver” de quien llamaban “Yeshua”. El anhelo de
infinito de este hombre seguía latente y los altos honores terrenales no habían
podido saciarlo.
En un
diálogo con Pilato, el tribuno romano confiesa que lo que quiere en la vida es
una familia, un lugar en el campo, “un día sin muerte, paz”. Esto demuestra que
un corazón por muy endurecido que esté no deja de aspirar a la nobleza, a la
bondad, a lo que es propio del corazón.
¿Cuántos
Clavius conocemos con quienes damos por perdido el milagro de la conversión?
¿Cuántas veces olvidamos que para Dios no hay nada imposible (Lc 1, 37)?
Los
apóstoles y otros personajes juegan un rol clave en la investigación del
soldado, no tanto por la información que dan sino por el testimonio de paz y
júbilo sobrenatural que transmiten.
¿Y no es acaso
la alegría el signo más verídico de que Dios vive en el corazón del hombre?
¿Cuántos de nosotros nos hemos convertido gracias al testimonio alegre de quien
nos hizo apostolado?
El encuentro
con Jesús te descompone, te desarma, te estremece. El Resucitado rompe con
todos los esquemas del soldado romano, que sin querer transforma la búsqueda
del cuerpo de Cristo en la búsqueda del sentido de su vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario