PARCHES ANTICONSEPTIVOS SUS CONCECUENCIAS PUEDEN SER MORTALES
El 4 de Abril del 2004 el New York Post informaba sobre el caso de Zakiya Kennedy de
18 años de edad, que murió como resultado de coágulos de sangre, formados
como resultado de su parche anticonceptivo. Había cambiado de utilizar píldoras
anticonceptivas al parche unas tres semanas antes de su muerte.
El periódico
siguió el suceso con un reportaje el 19 de septiembre ligando el parche Ortho
Evra, el único comercializado en Estados Unidos para esa fecha, a las muertes
de al menos 17 mujeres en los pasados dos años. El artículo añadía que se
apunta que otras mujeres que han usado
el parche han sufrido complicaciones, incluyendo 21 casos de «amenazas de
muerte» por coágulos de sangre y otros males.
Los datos
salían de informes de la FDA obtenidos por el periódico. La preocupación por
los riesgos para la salud de otro anticonceptivo forzó hace pocos días a la FDA
a dar el paso de corregir un anuncio televisivo. Reuters informó el 30 de
diciembre que la FDA advirtió a Barr Pharmaceutica que sus anuncios de las píldoras Seasonale, no añadían la
mención del efecto secundario de un sangrado frecuente e importante.
La FDA
advirtió a la compañía que su anuncio engañaba a los consumidores al excluir
esta información, al hacer que la píldora de control de natalidad pareciera más
segura. La advertencia se hizo en una carta a la compañía hecha pública por la
FDA el 29 de diciembre. Además de los problemas de sangrado, la etiqueta de la
píldora advierte de otros efectos secundarios pueden incluir coágulos de
sangre, ataques al corazón y apoplejías. Pero los anuncios, observaba la FDA,
utilizan «visualizaciones irresistibles» y «rápidos cambios de escena» junto
con otras técnicas que distraen de la información de advertencia.
Publicado
por el periódico Británico Guardia Women’s Health Initiative
(WHI), que seguía las huellas de más de 160.000 mujeres y que
ligaban el tratamiento de hormonas sustitutivas con creciente riesgo de cáncer
de seno, enfermedades del corazón y apoplejías. La píldora anticonceptiva y
este tratamiento eran prácticamente lo mismo, observaba el artículo. El Times
continuó con esta historia en otro artículo, el 13 de diciembre, que advertía
de un mayor riesgo de apoplejías en
las mujeres que tomaban la píldora. Basándose en un estudio de más de 5.000
personas, investigadores de Canadá, Estados
Unidos y España habían concluido que quienes sufren migrañas y tomen la píldora
tenían ocho veces más probabilidades de sufrir una apoplejía que quienes no la
tomaban. El Times añadía que las migrañas afectan a cerca de 6 millones de
personas en Gran Bretaña, estando las mujeres más afectadas por este problema.
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